sábado, 27 de abril de 2013

El retiro.

Hace un tiempo empezó a interesarme esto de las terapias alternativas.
Siempre fuí un poco reacia.
Tomo arnica si me golpeo, prendo un sahumerio cuando estoy triste, me pongo olio 31 si me duele la cabeza.
Pero hasta ahí.
Como me gusta probar cosas nuevas y poder decir, con experiencia, "esto si" o "esto no" empecé a bajar un poco las defensas al respecto
Un amigo me convenció que nos vendría muy bien hacer una especie de retiro espiritual en un campo cerca de mi ciudad.
Soy de las que cree que "retiro" es porque te sacan la plata. Pero, está bien, probemos.
Ommmmm.

El lugar tenía pocas comodidades.
Qué generosa soy.
El lugar era un espacio estilo granero con un baño compartido para 15 personas.
Qué generosa soy.
El lugar era una pocilga.
"Practicar el desapego". Desapegate vos del Bidet y un buen baño, mamucha.
Ommmmm.

En el lugar había que "encontrarse con uno mismo". O sea, estoy mas sola que Hitler el día del amigo, me veo todos los días, me escucho, casi que no me banco mas, pero tenía que encontrarme. Pensé seriamente en un crucero para "solos y solas" a ver si me encontraba otro esta vez.
Ommmmm.

En el lugar nos hacian cocinarnos para aprender a comer comida macrobiótica.
O sea, uno paga para hacer un retiro espiritual para cocinarse, no bañarse en condiciones, dormir incómodo y no conocer a nadie interesante porque "en silencio nos encontramos mejor".
No nos enseñaron a distinguir las plantas venenosas que nos ayudarían a suicidarnos.
Ommmmm.

En el lugar, por la noche hubo que hacer unos ejercicios.
Al ser un campo mezclado con bosque habia muchos árboles.
El ejercicio constaba en salir corriendo (de noche, requiem para perder los dientes contra el piso, pero había luna llena y algo se veía) y al encontrar un árbol, no cualquier árbol, el que uno "realmente sintiera que lo llamaba" (?) y, por empezar, abrazarlo.
Perdido por perdido, dale que va con el ejercicio. Corro, encuentro, abrazo, Cuán complicado puede ser.
Ommmmm.
Encuentro mi arbol, lo abrazo y trato de seguir las coordenadas que iban gritando los... ¿qué habrán sido? ¿Gurúes? ¿Maestros? ¿Chantas? Digamos "organizadores".
Que me conecto con el árbol.
Que siento su fluir.
Que siento que también tengo raices.
Contado así suena raro.
Que generosa soy.
Contado asi doy lástima.
Pero en ese momento Ommmmm, me conecté.

Hasta que llegó el momento de "Ahora miramos hacia arriba y nos conectamos con las ramas y las hojas"
Dirijo la mirada hacia arriba "Lentamente, cada uno a su tiempo".
Hacía unos 20 minutos que estaba en trance y "CONECTADA" abrazando un poste de luz.
Ommmmm.

miércoles, 6 de febrero de 2013

De cabo a rabo.

Para quienes no lo saben, Cabo Polonio es un lugar en la costa Uruguaya que tiene características muy especiales.
Cuando digo "muy especiales" quiero decir, entre otras cosas, que no tiene luz, ni agua (ni gas, pero eso es en todo el pais).
Tiene un faro en la punta y dos playas: la norte, por donde amanece (en donde parabamos nosotros) y la Sur en donde atardece. Entre una y otra hay unos 300 metros pero de dunas y ´pseudo pantanos con algunos caminos prefijados (NO marcados)
Un lindo espectaculo, claro.

Ustedes no me conocen.
Yo soy una especie de "hija de hippies espritualoides aburguesada" y estoy muy contenta con mi vida.
Trabajo poco porque con eso alcanza para los NADA de lujos que me doy y asi está bien.
No me gusta irme de vacaciones en carpa. Lo hice, lo hago y lo haré, pero no lo elijo como primera opción. Mas que dormir en el piso y la mugre constante, es el temita del baño en la loma del cachilo y que te despierta tanto el calor como el frio porque, convengamos, estas durmiendo abajo de una tela en el medio de la nada.

¿Qué sucede cuando "Leti la burguesa" se encuentra con la naturaleza en todo su esplendor?

Estaba yo leyendo a la luz de las velas.
El día había sido espectacular y mi compañero de viaje, un Don Juan del 2013, estaba pululando por la naturaleza con su nueva conquista (en la playa sur).
Cuando llegué al rancho (muy bien puesto ese nombre) en la playa Norte decidí que iba a tomar vino.
No soy buena tomando vino.
¿Qué quiero decir? Con una copa estoy alegre y hablando pavadas.
Me tomé tres tazas, sola, ya bañada (actividad que se hace llenando un balde con una ducha acoplada, con agua que uno hierve y saca de un aljibe), me dispuse a leer.
Murakami anda medio desilusionandome, pero no es el aburrimiento lo que me llevó a la aventura.
A lo lejos, se veían refucilos y, en una lógica sólo posible en el medio de un estado de embriaguez, decidí comprar velas "antes que se largue" evento que, vale aclarar, nunca sucedió.

En el Cabo, cuando hay luna llena, es como si hubieran prendido un farol, pero, la luna todavia no habia salido y la noche era densa.
El faro tiene una luz que gira.
Usted deberá pensar que el dato es irrelevante, claro, pero el tema es que cuando uno usa un solo punto de referencia y el punto SE MUEVE, entonces perderse está a la orden del día.

Allí me encaminé con una linternita que alumbraba, como mucho, hasta 3 metros, hacia lo de Lujambio, que es el UNICO minimercado que hay. Tiene luz, porque tiene un generador a nafta (que apagan durante el día: ¿Cadena de frio? bien, gracias).
Viniendo de la oscuridad absoluta, entrar allí es como ingresar a una fábrica de lámparas el día de la inauguración.

Ir fué fácil. Bah, no fué dificil.
Al salir, por alumbrame los pies, terminé BIEN perdida.
Me acerco a un rancho en el que había unas chicas y con mi carita de "Te juro que no soy una asesina suelta en el cabo" digo: "Hola chicas! Estoy un poco perdida!"
Me responden: "¿Leti? ¿Sos vos?"
ZAS
Mi cara de buena gente se transformó en TERROR hasta que vi que era Magda, la última conquista de mi amigo, la de la playa sur, la del lado opuesto de mi rancho.
Perdida, es poco.
Me dan unas indicaciones mientras yo trataba de disimular el olor a vino que me salía de todos lados con  cara de seria.
Vuelvo hacia lo de Lujambio para retomar el camino abandonado.
Por supuesto que terminé de alguna manera en una duna previa a una especie de pantano lleno de sapos.
Tuve que desandar parte del camino pero, como había comenzado a salir la luna, ya tenía una referencia que podía ayudarme un poco mas.
En el momento que ya empezaba a reirme de la situación siento que algo me golpea la pierna.
GRITO.
Pero no grito como "Ay me tropecé" o "Ay me asustaste"
GRITO
De terror
Fuerte.

Giro y alumbro a mis espaldas.
Un bruto escuerzo saltaba hacia mi.
Yo lo alumbraba y le decia "shu shu" (?)
Y el sapo, hijo del demonio claramente, saltaba hacia mi.
Cuando la borrachera me dejó pensar mejor, giré sobre mis talones y apuré el paso.
Al fin de cuentas era un sapo, no un lince.

A los pocos metros unas chicas salieron de un rancho y yo puse mi mejor cara de "¿Quién habrá sido la loca que gritó asi, no?"
Al abrir la puerta Ariel me dice: "Amiga ese girto fué tuyo, ¿no?"
De la tentación me costó dormirme.


viernes, 25 de enero de 2013

Aviso!

Hace unos días cambié el nombre de mi Blog por 
 http://www.leticia-migrania.blogspot.com.ar/ 
Y como algunos amigos me pidieron que lo aclare porque no me "encontraban", aquí estoy.
En unos días esa va a ser la nueva dirección del blog

Gracias!
Saludos
Leticia

martes, 18 de diciembre de 2012

A veces XI

Hoy iba caminando por la colonia psiquiátrica en la que trabajo.
Yo, iba un poco paseando, como por Narnia, como ando hace un tiempo.
Pasan 2 mujeres, me miran y se empiezan a reir. No me preocupé, no tengo ese instinto paranoide.
Algunos metros mas adelante me cruzo con un señor que me mira y me dice: "Dra... hace rato que no llueve"
Iba con el paraguas abierto.
¿Loco quien?

lunes, 17 de diciembre de 2012

Para que me cuenten cuando ya no tenga memoria (Cap II)

En tu casa no se podía decir nada.
No, eso no es cierto.
En tu casa se podía decir de todo, cualquier cosa, pero si la frase dicha era muy absurda, te la hacían escribir y firmar con fecha.
Te hicieron firmar una que dice: "Yo, por un amor, no me iría del país"
Es de cuando tenías 10 años.
No importa el contexto, importa que tenías BRUTO caracter a los 10, pero que te fuiste ablandando... y que no estas segura de resistir archivo.
Qué suerte, no?