martes, 27 de noviembre de 2012

Para que me cuenten cuando ya no tenga memoria (Cap I)

Hace un tiempo que pienso en qué será de mi si logro llegar a vieja.
Veo a mi abuela, navegando en los mares de la desmemoria, siempre sonriente.
Cuando la visito, mi vieja, en un intento desesperado de "traerla de vuelta" le cuenta las cosas que ella -mi mamá- recuerda o interpreta de los sucesos de su vida.
Tantas veces nos contamos las mismas anécdotas unos a otros, que pareciera que nos conocemos en todos los detalles.
Pero no es así.
Sólo uno sabe quien es.
Podés estar con otros y compartir. Podés hacerlo un rato,  todas las noches, por un período muy largo de tiempo y aún así, nadie nos conoce mas que nosotros mismos.
Nuestros silencios, nuestros olvidos, nuestras risas, nuestras intimidades mas calladas.

Es por esto que tengo ganas de escribir mi propio diario Para que me cuenten cuando ya no tenga memoria.
Es importante que me recuerden que comencé a escribirlo las últimas horas de mis 30 años.
Y que empecé por una multiplicidad de factores, entre ellos, por empezar a recordar sucesos de mi vida que tenía profundamente guardados y que no podía volcarlos en ningún otro lado.
Ya encontraré a quién darle la dura tarea de ser quien me lo lea, si los avatares del destino deciden jugar con mi memoria.
No es sólo mi historia, con sus virtudes y sus miserias, es mi vida y mi corazón.
Trátese con cuidado.

Naciste un día como hoy, 27 de Noviembre en 1981. en Alemania, Düsseldorf.
Durante un tiempo creías que se habían ido por la dictadura, exiliados.
Pero POR SUERTE eso no fue así, se fueron huyendo de sus familias, que eran por demás de asfixiantes.
Tu vieja decía siempre que ese día nevaba, pero de eso vos no tenes certeza y la verdad es que tu mamá siempre tuvo una memoria bastante selectiva.
De allí en mas, todos los cumpleaños de tu vida los pasarías en verano, porque en Argentina, de "este lado del mundo", esa fecha es en pleno verano.
Vos te acordas, porque tu mamá te lo contaba TODOS los años, que saliste en unos pocos pujos y un empujón bastante fuerte del obstetra. Un rubión alemán.
Tu viejo trabajaba de ingeniero químico en esa época, pero algunos años después, calculaste siempre que para la crisis de los 40, comenzó a dedicarse a la Oratoria, la Programación Neuro Lingüística y esas cosas que a vos nunca te gustaron.
Tu mamá en ese momento era ama de casa pero siempre laburó de profe de Inglés.
Ambos estaban desde muy chicos en caminos espirituales que los ayudaron a abrir su cabeza y corazón casi tanto como los cerraron a otras cosas.
Tu viejo lo dejó por la misma razón que tu vieja siguió allí.
No es casual que se separaran cuando vos tenías 3 años.
Con muchos años de terapia pudiste saber cómo te había influido (al menos uno de los aspectos): Siempre creíste que se habían separado porque, la noche anterior a que les contaran que se separaban, tu viejo le agarró sin querer un dedo a tu mamá con la puerta de la alacena y durante muchos años, inconscientemente, creíste que eso había sido el causante.
Ahora no te acordás, pero fué increíblemente aliviador poder dejar de enojarte por pelotudeces y poder enojarte por cosas que lo merecían. Tremendamente difícil te fué también, identificar cuáles eran los "dedos en la alacena" y cuáles ameritaban distancias, a tus 31 años todavía estas intentando saberlo.

Dicen que tu hermana Nati, 4 años mayor que vos, cuando naciste, te esperaba ansiosa y desde el primer día los obligó a tu viejos a que durmieras con ella.
Después de muchos años de peleas, mas que nada en la adolescencia, en donde esa diferencia de edad era un abismo, te reencontraste.
Tus viejos no sumaron en esa elección.
Ellos siempre fueron un poco hippies y no tenían ese lema de "los hermanos sean unidos" (de hecho en tu casa nunca se escuchó folclore asi que del "Martin Fierro" ni hablar y eso lo heredaste)
Tus viejos tenian relaciones de mierda con sus hermanos. (No así con sus primos, lo que te dió una enorme familia)
Pensandolo mejor, es posible que haya influenciado, pero desde otro lugar, desde el evitar repetir historias.

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Hoy te acordaste que cuando eras chica, como hasta los 18 años en la casa de tu vieja, donde pasabas mayor cantidad de tiempo, no tenías televisor, jugabas mucho.
Entre esos juegos estaba la Sopa de Letras. Cuando te cansabas de jugarla, te ponías a hacer las propias, segura, como te pasaba con muchas cosas, que vos podrías hacerlo.
Pero era descubrir que podías hacer algo, y enseguida aburrirte de la actividad y de la certeza.
Mientras escribías esto te acordaste de algo: Una vez escribiste los primeros capítulos de una novela.
Como eras muy chiquita, escribías un capítulo como cada narrador: en primera persona, en tercera persona, pero estaba bien, tenías alrededor de 8 años.
Al personaje principal le pusiste "Natalia" como tu hermana. Se lo pusiste porque vos estabas segura que a nadie se le había ocurrido ponerle el nombre de alguien cercano a los personajes de sus libros, que siempre inventaban nombres raros como "Amaranta" o "Florentino".
Un día, sin saber muy bien porqué, estabas en el sur, en una de las pocas vacaciones que pasaste con tu viejo (la encargada de eso era tu vieja) y se los leíste. Hasta habías hecho las ilustraciones de los primeros capítulos escritos, y te dijeron lo que ahora recordas como "estas metaforizando la relación con tu hermana".
Nunca mas escribiste esa historia, pero eso no te frenó para seguir poniéndole palabras escritas a todo lo que te pasaba.
Y para ayudar a otros a encontrar sus propias palabras con respecto a lo que les sucede y desconocen.

4 comentarios:

Bizancio dijo...

felices 30!

Milla dijo...

También hay veces que está bueno perder la memoria. Sería como reinventarse todo el tiempo... Jaja Saludos!

dejatellevar dijo...

Felices 31!
La vida siempre necesita ser contada.
Recordar es disparar contra el olvido.

SirThomas dijo...

Excelente el párrafo "introductorio", en lo que refiere a quién es uno;

"Tantas veces nos contamos las mismas anécdotas unos a otros, que pareciera que nos conocemos en todos los detalles.
Pero no es así.
Sólo uno sabe quien es.
Podés estar con otros y compartir. Podés hacerlo un rato, todas las noches, por un período muy largo de tiempo y aún así, nadie nos conoce mas que nosotros mismos."

Felicidades por el aniversario y a seguir.


Saludos.
Sir.